Actualmente existen, según el consejo Oficial de Médicos, poco más de 4000 médicos del trabajo activos (menores de 65 años). Para 2031, 6 de cada 10 habrán alcanzado ya la edad de jubilación. Sin que el relevo generacional con nuevos médicos del trabajo sea capaz de absorber la salida de profesionales, ya que se estima que en ese periodo se habrán incorporado poco más de 1.000 nuevos médicos del trabajo.

Por tanto, faltan médicos del trabajo y en el futuro este déficit se verá incrementado. Varios estudios estiman que de seguir la actual tendencia, en el año 2032, faltarán más de 5.000 médicos del trabajo. Esta carencia de profesionales hace que los Servicios de Prevención Ajenos no puedan desarrollar de manera correcta sus labores en el ámbito de la atención sanitaria y hace casi imposible cumplir con los requisitos marcados legalmente en el RD 843/2011.

La Federación Aspa-Anepa consideran que, aunque es necesario buscar soluciones a corto plazo, si se desea aliviar este déficit a largo plazo, es necesario buscar las herramientas que permitan la incorporación de nuevos especialistas que cubran la bajas por jubilación de una especialidad que verá como 6 de cada 10 médicos se habrán jubilado en la próxima década.

133 Plazas MIR para medicina del trabajo

medicina del trabajoPara ello, piden que se amplíen las plazas MIR y EIR adjudicadas a la especialidad de medicina del trabajo ya que en este curso tan solo han sido 133 las ofertadas. Pero, además, tal y como reclamó en declaraciones al El País el presidente de Aeemt Juan Carlos Rueda, presidente de Aeemt, “Nos falta darnos a conocer. Tenemos que estar más presentes en las aulas, y aunque algunas facultades tienen la asignatura, muchas otras no. Llegar así al estudiante es muy difícil, y lo que no conocen no pueden elegirlo”, argumenta Rueda. Para paliar esto, la Aeemt procura acudir a las academias de preparación de MIR para “ampliar las miras” de los futuros residentes.

Basta, con analizar el cuadro de adjudicación de plazas MIR de la presente convocatoria. El los nueve primeros turnos (6.300 aspirantes) tan solo 8 personas eligieron la especialidad. A día 20 de mayo, esta cifra llegó a las 59, sobre un total de 8.400 aspirantes. La especialidad de medicina del trabajo es la que menor proporción de plazas tiene cubiertas, a excepción de bioquímica clínica (0 de 2 plazas) y medicina familiar y comunicaria (820 plazas de 2.544).

Una baja demanda, que puede tener su origen en la escaso conocimiento de la especialidad en los programas docentes troncales universitarios, lo que provoca que muchos médicos desconozcan la existencia, la importancia, utilidad o salidas profesionales de la medicina del trabajo.

Tasa de abandono

Otro de los problemas a los que se enfrenta el sistema es la alta tasa de abandono de los estudiantes de esta especialidad. Según varios informes, es la segunda especialidad con mayor tasa de recirculación (10%). La Federación ASPA-ANEPA consideran necesario un estudio de esta realidad para poder asegurar que la formación sea completada en su totalidad.